México rinde culto a Silvia Pinal en Bellas Artes: “Ser actriz es saber aprender todos los días”

El Palacio de Bellas Artes abrió sus emblemáticas puertas y el telón para rendir homenaje a Silvia Pinal, una de las grandes leyendas vivas del cine mexicano que el próximo 12 de septiembre llegará a los 91 años: “Ser actriz es saber aprender todos los días, hay que estudiar y estar al día. Uno no puede dormirse en sus laureles, estar al día”, fueron unas de las primeras palabras pregrabadas que se escucharon unos minutos pasados de las 19 horas cuando inició la ceremonia de reconocimiento.

Esta declaración formó parte de una serie de extractos que se recopilaron para intercalar con la presentación que hizo la actriz Diana Bracho, que se encargó de conducir el homenaje, en el que se destacaron algunas citas sobre lo que para Pinal significaba su oficio de actriz: “Yo no me daba cuenta de lo que hacía era inconsciente pero desde luego que estaba entregada a una cosa que era canto y baile, era jugar en serio”, se escuchaba la voz d e la actriz.

En otro momento recordó a uno de sus grandes influencias como el dramaturgo “José Luis Ibañez, fue mi maestro profesional cuando ya tenía mi nombrecito, fue el que me enseñó la comedia musical”, dijo y agregó un consejo para las actrices: “Tienes que ser disciplinado, obediente, constante y amar tu trabajo sobre todas las cosas”.

Durante la ceremonia diversas personalidades del mundo artístico mostraron admiración por la carrera de Silvia Pinal, además los críticos de cine Leonardo García Tsao y José Antonio Valdés Peña hicieron un breve análisis de su trascendencia como actriz y su hija Sylvia Pasquel fue la encargada de hacer la retrospectiva de su vida artística.

La actriz nacida en Guaymas, en el norteño estado de Sonora, llegó al mundo en 1931. Pinal comenzó su camino en el medio artístico a los 18 años de edad, cuando trabajaba para la compañía Kodak como secretaria, pues al estar en el área de publicidad, abrió su destino destacando como modelo ocasional, por lo que posteriormente se le ofreció la oportunidad de incursionar en la actuación en Dos pesos la dejada (1949).

La actriz comenzó rápidamente su ascenso como actriz en la época de oro del cine mexicano al participar en tres cintas el mismo año de su debut, y en la tercera de ellas, La mujer que yo perdí (1949), trabajó al lado del legendario actor Pedro Infante.

Silvia salió de casa de sus padres a una temprana edad, se fue a vivir con Rafael Banquells tras contraer matrimonio con él a la edad de 16 años, de esta unión nacería su primera hija, la actriz Sylvia Pasquel, quien también ha tenido una carrera destacada en el país y es considerada una de las grandes actrices del siglo pasado.

La actriz celebra que el teatro haya tenido una ventana de oportunidad en la era digital durante el confinamiento.
Luego de alternar con los mejores actores del país como Cantinflas, Tin Tan y Sara García, en 1952 la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas le otorgó el premio Ariel por Mejor Co-actuación en el filme Un rincón cerca del cielo, y posteriormente recibió el galardón por Locura pasional (1955) y por Enemiga (1956).

“El verdadero actor es el que puede hacer todos los géneros, el que te hace reír y llorar al mismo tiempo. Si bien hay otras figuras en el cine mexicano, Silvia canta, actúa, hace drama, puede ser la novia de Cantinflas o Tin Tan pero también la heroína de Buñuel”, dijo José Antonio Valdés Peña durante la ceremonia.

“Cuando Silvia despunta, la producción en México empieza a tener una crisis de calidad y ella se mantiene en un nivel arriba. Ella atraviesa todas las épocas del cine mexicano y las atraviesa muy bien”, enfatizó el crítico de cine.

Historia y amores de Silvia Pinal

Dentro de las curiosidades en la historia de la actriz tenemos que gracias a su éxito comenzó a construir su casa en el Pedregal. Para mediados de los años 50 contrató a Manuel Rosen para diseñar su hogar, quien a su vez la presentó con Diego Rivera. Ella posó para que le hiciera un retrato durante tres meses, yendo a su casa dos veces por semana. El día de su cumpleaños en 1956, el pintor decidió regalarle el retrato a Pinal y firmarlo con una dedicatoria. Hasta el día de hoy, el cuadro se encuentra en la casa de la artista en el Pedregal.

A lo largo de su carrera, Silvia tuvo diversos amoríos con actores y productores de cine, la actriz se mantuvo soltera desde su divorcio unos años después de iniciar su carrera artística hasta los inicios de los años 60, cuando conoció a Gustavo Alatriste, quien según la actriz, fue el amor de su vida. Con él concibió a Viridiana Alatriste, quien tuvo una destacada carrera como actriz y falleció trágicamente en un accidente automovilístico a temprana edad.

Fue también a principios de esta década cuando la actriz comenzó a trabajar con Luis Buñuel, en 1961 estrenaron Viridiana, coproducido por el mencionado Gustavo Alatriste y el hispano Juan Antonio Bardem, lo que les hizo ganar la Palma de Oro en el Festival de Cannes y ocupar un lugar en la historia del cine como los participantes de una de las mejores películas mexicanas: “Ahí está (la Palma de Oro) y la tengo en mi casa y se las enseño, no cuando quieran pero si me avisan con tiempo la llevo a algún lado”, dijo Pinal.

Al respecto la ceremonia valió para recordar el impacto de Viridiana y el momento de su censura cuando L’Osservatore Romano, que era el diario oficial del Vaticano, alertó al Gobierno de Franco de lo pernicioso de la película que venía de la “católica España”. El Ministro de Información y Turismo prohibió su exhibición en España y ordenó la destrucción de todas las copias. También se prohibió en Italia.

No obstante la película se salvó gracias a Silvia Pinal: “Viridiana fue una historia fantástica que Buñuel la pudo hacer estando Franco en el poder, yo la saqué en una bolsa de viaje, saqué los rollos en unas bolsas de plástico porque los carretes estaban muy pesados y cuando llegué a México me preguntaron pero yo le dije que era cualquier película”, recordó en uno de los audios.

La mancuerna Pinal-Buñuel funcionó tan bien que trabajó en dos filmes más: El ángel exterminador (1962) y Simón del desierto (1965): “Siempre se dice qué suerte tres veces tuvo Silvia Pinal de trabajar con Buñuel pero también aplica al revés, qué suerte tuvo Buñuel de trabajar con Silvia Pinal. Si el diablo tuviera la apariencia del diablo en sus películas yo sí le vendería mi alma, fue un gran papel el que tuvo en Simón del desierto”, dijo Gracía Tsao.

“Buñuel tenía otras películas, que hizo después con Catherine Deneuve y otras actrices, yo hubiera preferido que las hiciera con Silvia Pinal”, enfatizó y además.

Películas y telenovelas en las que participó Silvia Pinal

La actriz también participó en La mujer que yo perdí (1949), El rey del barrio (1950) y Ahora soy rico» (1952). Otras de las películas en las que actuó son: Mis tres viudas alegres (1953), La adúltera (1956), Préstame tu cuerpo (1957), María Isabel (1967), El cuerpazo del delito (1968), La hermana trinquete (1969) y El amor de María Isabel (1971).

En 1968 actuó en su primera telenovela llamada Los caudillos, historia inspirada en los eventos de la Guerra de Independencia de México, a la que le siguieron Mañana es primavera (1982), Eclipse (1984) y Lazos de amor (1995).

En 1989 inició la producción de Mujer… casos de la vida real, el cual ha sido todo un suceso en Hispanoamérica y Estados Unidos, y que continúa vigente: “Es una noche de remembranza y fiesta, de reconocimiento a la gran diva de nuestro cine, teatro y televisión: mi madre”, dijo en la noche Sylvia Pasquel.

Además de la labor cinematográfica y de la televisión, el homenaje prestó una principal atención a rendir culto a su oficio desde el lado del teatro con fragmentos de las obras ¡Qué tal Dolly!, Gypsy, Anny es un tiro y Mame, los cuatro musicales más emblemáticos en la vida artística y emprendedora de Silvia Pinal, con reconocidos talentos de Bianka Marroquín, Fela Domínguez, Stephanie Salas y Alan Estrada.

“Querida Silvia en nombre de todas las mujeres que decidimos dedicarnos al teatro musical te doy las gracias por tu enorme ejemplo de disciplina y compañerismo, por la alegría que nos contagias y por tu inagotable vitalidad”, dijo Marroquín cuando salió al escenario a hacer uno de los actos.

En su momento también Diana Bracho recordó una anécdota de cuando le tocó compartir elenco con ella en la obra La Güera, cuyo personaje evoca la moda de la década de los años 40: “Ahí descubrí quién es Silvia Pinal, una mujer con una vitalidad sobrehumana, con una presencia avasalladora y atemporal. Qué capacidad de trabajo, vitalidad y alegría permanente”, enfatizó.

“Es un privilegio estar aquí y tenerla entre nosotros. Que le abran las puertas del Palacio de Bellas Artes”, dijo José Antonio Valdés Peña; “Es la artista más importante del cine mexicano”, dijo María Rojo en uno de los videos que se transmitieron en el homenaje; “Sin Silvia no se entiende el siglo XX, es una parte esencial de nuestra cultura”, mencionó el director Francisco Franco…

“No todos los días se puede homenajear a una leyenda viviente, yo soy fan de Silvia Pinal y mi papá lo era, es una actriz hermosa versátil y todoterreno, es un prodigio, una actriz que se puede mover en el cine mexicano, el español o el italiano”, destacó García Tsao; “gracias por seguirnos llenando de emociones”, destacó la cineasta Busi Cortés.

“Tú has logrado tus sueños y mucho más que cualquier mujer como artista y como madre. Gracias por darnos la vida y una familia bella, llena de disciplina y ejemplo. Por darnos esa sonrisa todos los días, eres grande y eres única”, dijo Alejandra Guzmán.

Al momento de recibir las ovaciones, Silvia Pinal respondió con los brazos arriba, en su silla de ruedas, sonriendo y saludando desde uno de los balcones de Bellas Artes. Al final, la subieron al escenario con todo el elenco del homenaje y su familia para recibir el aplauso del público donde le entregaron el reconocimiento de Egresada Distinguida del INBAL, en manos de su directora Lucina Jiménez y Alejandro Pelayo, director de la Cineteca Nacional

“Ay, mamacita, qué bonita la vidita. Me siento tan emocionada en este momento. Me siento llena de cosas. Con la gente que siento que me quiere, el teatro que lo amo y que me trae dale y dale. Vamos a hacer una cosa importante”, dijo Pinal al recibir el micrófono.