“No soy un suicida; si me ocurre algo será asesinato”, dice Saab en una carta


El empresario colombiano Álex Saab, supuesto testaferro de Nicolás Maduro extraditado el sábado a EU, donde será juzgado por siete cargos de lavado de dinero, aseguró, a través de una carta, que no tiene «nada que colaborar» con las autoridades estadunidenses y que no cometió ningún delito.

«No tengo nada que colaborar con Estados Unidos, no he cometido ningún delito ni en Estados Unidos ni en ningún país y no pienso mentir para favorecer a Estados Unidos en contra del que atraviesa un bloqueo inhumano (Venezuela)», dice la carta de Saab, que leyó su esposa, Camila Fabri.

Fabri participó en un acto de protesta organizado por el régimen chavista en Venezuela, y explicó que su marido redactó el texto antes de ser extraditado.

En el texto, el empresario responsabilizó a Washington y a la oposición venezolana liderada por Juan Guaidó de lo que pueda ocurrir con su vida y su integridad física, palabras casi calcadas a las del régimen de Nicolás Maduro tras conocer su extradición, este sábado.

«Enfrentaré el juicio con total dignidad y haciendo valer mi inmunidad diplomática como servidor de la República Bolivariana de Venezuela», señala el escrito, que agrega que no es un «suicida» y que, por tanto, si le ocurre algo será un asesinato.

Saab dijo, además, que le fueron violados todos sus derechos, que fue «secuestrado físicamente y psicológicamente» por el gobierno de Estados y Cabo Verde con la «anuencia» del primer ministro del país insular, Ulisses Correia e Silva, el jefe de seguridad Carlos Reyes, el ministro de Gobierno, Pablo Rocha, y el director de la prisión, cuyo nombre no facilitó.

Estas palabras también siguen a pies juntillas el librillo de Maduro, que denunció desde el primer momento del arresto de Saab en el país africano, el 12 de junio de 2020, que EU emitió la ficha roja de Interpol en su contra después del arresto, para justificarlo, y no antes.

Por su parte, Fabri denunció que no le dejaron ver a su esposo durante su arresto en Cabo Verde y que la única que pudo hacerlo fue la hermana de él. Añadió que «hace unos días viajó a Cuba y (los funcionarios de) la Embajada de Cabo Verde» en ese país le dijeron que era «persona no grata».

«Lo que más le molesta a Estados Unidos es que mi esposo jamás se doblegará y nosotros somos y siempre hemos sido una familia muy, muy unida, y como él está secuestrado nosotros también (…) él tiene la fortaleza de la verdad y la inocencia», apuntó.

El empresario colombiano fue extraditado el sábado a solicitud de autoridades estadounidenses por supuesto lavado de dinero.

Saab está acusado de siete cargos de lavado y uno más de conspiración para blanquear, en el marco de las investigaciones en torno a las cajas básicas de alimentos CLAP. Supuestamente, el empresario colombiano desvió millones de dólares hacia el entorno de Maduro a través de contratos otorgados a sus empresas como parte de este proyecto.

Además, desde mayo de 2019, está sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del departamento del Tesoro de EU.

DIPLOMÁTICO EXPRÉS

Tras la detención, en junio del año pasado, Venezuela aseguró que el empresario es un ciudadano venezolano (o sea, con doble nacionalidad) y que además es un «agente» del gobierno, por lo que sus abogados sostuvieron que «tenía derecho a la inviolabilidad personal como enviado especial de Venezuela».

Además, el 13 de agosto pasado, cuando comenzaron las pláticas entre el gobierno de Maduro y la oposición en México, el Palacio de Miraflores declaró a Saab como parte del equipo negociador, para reforzar su estatus de supuesto diplomático, aunque se encontraba detenido desde hacía más de un año.

Precisamente, tras conocerse la extradición de Saab a EU, fuentes del oficialismo chavista anunciaron la suspensión inmediata e indefinida del diálogo con la oposición., que debía entrar este mismo domingo en la cuarta ronda de negociaciones en Ciudad de México.

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