El mundo contiene el aliento ante las elecciones más peligrosas de EU

Estados Unidos celebra hoy elecciones presidenciales, las más trascendentales y peligrosas de la era moderna, con sólo tres certezas.

La primera, que ningún estadunidense -independientemente de a quien vaya a votar- duda de que son las más importantes de sus vidas (y las que más efectos globales tendrá), ya que, de ser reelegido el presidente Donald Trump acelerará al máximo la deriva radical, ultraconservadora y aislacionista de su primer mandato; mientras que se si gana el demócrata Joe Biden, el país dará un vuelco progresista y se abrirá de nuevo al mundo, comenzando -como prometió el exvicepresidente en campaña-, por regresar de inmediato al país al Acuerdo de París contra el cambio climático y a la Organización Mundial de la Salud para combatir la pandemia.

La segunda certeza, que la extrema polarización de la sociedad estadunidense -luego de cuatro años de mandato del populista republicano- ha logrado que el voto adelantado bata todas las marcas históricas (hasta alcanzar los cien millones de votos: 34 millones en urnas y más de 63 millones por correo). Además, el hecho de que el voto adelantado entre los que se consideran demócratas sea 15 puntos mayor que los que están registrados como republicanos, explica la insistencia del mandatario republicano en considerarlo fraudulento y en advertir que sólo cuenta el voto que vaya a ser escrutado hoy, y no en los días posteriores.

La tercera certeza, que el aumento de venta de armas (récord de 19 millones) ilustra el creciente temor a un estallido de la violencia, en caso de que Trump no reconozca otra cosa que no sea su victoria. Nadie sabe con certeza cómo va a reaccionar el presidente y a qué se refería cuando, frente a Biden durante el primer debate, pidió a sus simpatizantes que estén “vigilantes” ante las urnas.

“Todavía puede ganar”.

Todo lo demás es incertidumbre. Nadie se atreve a vaticinar una clara victoria de Biden, pese a su ventaja en las encuestas de los estados clave -que en algunos casos se ha ido reduciendo hasta el empate- después de lo que pasó hace cuatro años con Hillary Clinton, cuando las encuestas no detectaron o infravaloraron el voto de descontento de obreros blancos en estados que acabaron siendo claves clave para la victoria de Trump.

Aunque las encuestas se han cuidado mucho en ser más rigurosos, aunque el número de indecisos en mucho menor que en 2016, y aunque la ventaja de Trump es claramente mayor a la que tenía la exsecretaria de Estado hace cuatro años, el portal FiveThirtyEight, especializado en sondeos y predicciones, cerró la víspera de las elecciones con el siguiente titular: “Estoy aquí para recordar que Trump todavía puede ganar”.

Compartir esta información desde los siguientes enlaces:

También te podría gustar...