Filmes de Sam Mendes y Quentin Tarantino los protagonistas de los Globos de Oro

Con Netflix aceptado como un monstruo, pero al que no se le teme; con pocos y tímidos discursos políticos o referencias sociales, e incluso sin hacer demasiado énfasis en la poca presencia de mujeres en las categorías principales, se llevó a cabo la edición 77 de los Globos de Oro en el Hotel Beverly Hilton de Los Ángeles.

Las sorpresas verdaderas se movieron en la entrega, en los pronósticos reservados y los ganadores. Incluso en el regreso como presentador de Ricky Gervais (en su última participación) quien tomó su humor negro para incomodar con comentarios a Los dos papas, Martin Scorsese o Leonardo DiCaprio: “No suban a dar sermones políticos cuando acepten sus premios: ustedes no saben nada del mundo real y tienen menos colegio que Greta Thunberg”, dijo.

CINE. Sam Mendes dio la campanada al arrebatar a El irlandés, de Martin Scorsese, y a Historias de un matrimonio, de Noah Baumbach, los premios principales. Su más reciente trabajo en 1917 le dieron los premios a la Mejor Película de Drama y a Mejor Director: “No hay un director en el mundo que no esté a la sombra de Martin Scorsese”, dijo primero al recibir el premio individual.

“Es difícil hacer grandes películas sin grandes estrellas. Realmente espero que esto signifique que las personas aparezcan y lo vean en la pantalla grande, de la forma prevista”, añadió en el discurso final.

La otra cinta que brilló fue Érase una vez en Hollywood, de Quentin Tarantino que fue la que más premios recibió. Por un lado el de Mejor Película de Comedia o Musical y de Guion a manos del cineasta y por el otro para Mejor Actor de Reparto para Brad ­Pitt. Al subir al escenario ambos se rindieron en elogios para el elenco del filme, aunque Pitt le hizo una broma a Leonardo DiCaprio, “hubieran compartido la balsa”, en referencia a Titanic.

Otro filme que hizo lo suyo fue Rocketman, que le dio a Taron Egerton el de Mejor Actor de Comedia o Musical y a Elton John y Barnie Taupin el de Mejor Canción por “(I’m Gonna) Love Me Again”: “Gracias por la música. Gracias por vivir una vida menos ordinaria. Y gracias por ser mi amigo”, le dijo Egerton a John.

El Joker le dio a Joaquin Phoenix el premio de Mejor Actor de Drama y a Hildur Guonadottir el de Mejor Banda Sonora: “Es realmente agradable que tanta gente haya venido y enviado buenos deseos a Australia, pero tenemos que hacer más que eso”, dijo Phoenix y sugirió votar en las elecciones de EU e instó a sus compañeros famosos a dejar de tomar jets privados a Palm Springs.

Otro momento a destacar fue el de Bong Joon-ho al recibir el premio de Mejor Película Extranjera por Parasite: “Cuando superen esa barrera de un centímetro de alto que son los subtítulos, podrán disfrutar de grandes películas de otra lengua”, dijo.

El resto de los premios de cine fueron para Renée Zellweger a Mejor Actriz de Drama por Judy; Awkwafina a Mejor Actriz de Comedia por The farewell y la otra sorpresa de Missing link como vencedora en la categoría de Mejor Película Animada.

TELEVISIÓN. En tanto a las propuestas televisivas, las nuevas producciones fueron las grandes ganadoras. Chernovyl coronó su fenómeno como Mejor Miniserie, así como Mejor Actor de Reparto en Miniserie para Stellan Skarsgard: “¿Cuál es el costo de las mentiras?”, dijo Jared Harris al recibir el premio, “esa pregunta se vuelve más relevante con el ciclo de noticias de cada día que pasa”, dijo.

Ese programa junto a Succession llegaron para reafirmar la hegemonía de HBO en producciones televisivas pues esta última ganó a Mejor Serie de Drama y Mejor Actor Dramático (Brian Cox): “Es un espectáculo de equipo”, dijo el productor Jesse Armstrong.

Otra protagonista en el apartado televisivo fue la serie Fleabag, que le dio a Phoebe Waller-Bridge no solo el premio de Mejor Actriz de Comedia sino también el de Serie de Comedia del año, “personalmente, también me gustaría agradecer a Obama por ponernos en su lista”, dijo. En el apartado masculino de esta sección el premio fue para Ramy Youssef, por su papel en Ramy.

Netflix se quedó con el premio para Mejor Actriz de Drama con Olivia Colman por The Crown, quien interpreta a la reina Isabel II, “durante el último año, siento que he vivido la vida de otra persona, y ahora he ganado su premio”, dijo entre bromas.

El resto de los ganadores fueron efusivos con sus discursos. Russell Crowe (Mejor Actor de Miniserie por The loudest voice) sin estar presente dejó un mensaje que decía: “La tragedia que se desarrolla en Australia está basada en el cambio climático. Necesitamos actuar con base en la ciencia, trasladar nuestra fuerza laboral global a las energías renovables y respetar a nuestro planeta por el lugar único y sorprendente que es. De esa manera, todos tenemos un futuro”.

Por su parte fueron las mujeres las que sí tomaron el micrófono para hablar de algunos temas. Patricia Arquette (Mejor Actriz de Reparto en Miniserie por The Act), fue la más contundente como siempre: “Veremos un país al borde de la guerra, los Estados Unidos de América; un presidente tuiteando una amenaza de 52 bombas, incluidos sitios culturales; jóvenes arriesgando sus vidas, viajando por el mundo; personas que no saben si las bombas caerán sobre las cabezas de sus hijos. Y el continente de Australia en llamas”, dijo.

“Amo tanto a mis hijos, les ruego a todos que les demos un mundo mejor. Para nuestros hijos y sus hijos, tenemos que votar en 2020 (elecciones presidenciales en EU). Y tenemos que rogar y suplicar que todos los que conocemos voten en 2020”, agregó.

También Michelle Williams (Mejor Actriz de Miniserie por Fosse/Verdom) habló de la defensa de los derechos de la mujer a elegir concebir un bebé, dijo que está contenta de vivir durante un “momento en nuestra sociedad donde las opciones existen porque, como mujeres y como niñas, pueden ocurrirle cosas a nuestros cuerpos que no son nuestra elección”.

Ellen DeGeneres. Con una emotiva presentación de Kate McKinnon, quien le entregó el Premio Carol Burnett a la carrera televisiva, la conductora hizo acto de presencia para robar cámara en la ceremonia. McKinnon habló del cuando a DeGeneres no la llamaron por años porque su rol en Ellen revela que está enamorada del personaje de Laura Dern.

“Estaba en el sótano de mi madre, levantando pesas frente al espejo pensando: ‘¿Soy gay?’ Y lo era, todavía lo estoy”, dijo McKinnon. “Es algo muy aterrador saber de repente sobre ti… y lo único que lo hizo menos aterrador fue que Ellen lo hiciera en la televisión”.

DeGeneres pronunció un discurso de aceptación lleno de bromas en su estilo característico y discreto, insistiendo en que fuera breve pero tomándose el tiempo: “Tuve mi propio programa de entrevistas y fui yo misma”.

Tom Hanks. El otro gran premio de la noche fue el Cecil B. DeMille, a la trayectoria fílmica, presentado entre anécdotas por Charlize Theron: “Representa una visión de quiénes podríamos ser”, dijo ella.

Hanks, jubiloso, subió al escenario y bromeó: “A la mayoría de las personas en esta sala, les pagaría por verlos lavar sus autos”. Dijo que estaba resfriado y habló de su familia y su oficio: “Soy un hombre es bendecido con una familia sentada aquí en frente”, dijo. Hanks continuó agradeciendo a los que aprendió a lo largo de los años, a las personas de “un nombre”, como Meryl Streep, Denzel Washington, Meg Ryan y Julia Roberts: “Eres un tonto si no le robas a todos con los que has trabajado”, concluyó.

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