Cierra la Feria de Cepillín, adiós al legendario payaso que marcó generaciones

“Si yo algún día tuviera que escoger cómo morir, yo escogería infarto porque no se siente nada. Es como dormirse”, dijo en una entrevista pasada Ricardo González Gutiérrez, mejor conocido como Cepillín, el payaso más famoso de México. A lo largo de su vida tuvo tres infartos, a todos sobrevivió, pero este lunes se dio a conocer que perdió la vida luego de que el fin de semana presentó insuficiencia cardíaca y neumonía , sumado a que se le detectó cáncer durante la cirugía, que deterioró su salud hasta que su cuerpo no resistió y falleció.

“Un infarto es una bonita muerte, me he muerto dos veces (hasta entonces) y no siento nada. Dicen que se ve un túnel, que hay una luz, que hay música, que ves hasta a tus familiares, pero yo creo que eso es para la gente que tiene lana, los fregados nos vamos a negros. Yo no le tengo miedo a la muerte, si no le tenía miedo antes de los infartos, ahora menos”, llegó a decir el popular comediante.

Murió a los 75 años de edad tras ser hospitalizado por un dolor de espalda la semana pasada, luego de sufrir un resbalón en una escalera de su casa. La noticia la confirmó su hijo, a través de un programa de televisión, quién informó que su padre había sido intubado por complicaciones cardíacas, luego de una neumonía que presentó tras una operación de la columna vertebral.

Nacido el 7 de febrero de 1946, en Monterrey, estudió odontología y ahí comenzó a pintarse la cara para que los niños no le tuvieran miedo al momento que Ricardo les arreglaba sus dientes. De ahí el nombre de Cepillín. Pronto cobró popularidad, especialmente en la facultad donde estudiaba, pues formaba parte de las campañas de higiene dental.

Comenzaron a ser transmitidas en el canal 12 de Monterrey (lo que después se transformaría en Multimedios Televisión), hasta que un día el arquitecto Héctor Benavides le ofreció formalmente que trabajara en un programa para niños. Dicha emisión tuvo tanto éxito, que se extendió hasta los sábados y domingos, y permaneció en el aire por 6 años; del 27 de febrero de 1971 al 3 de enero de 1977.

Para 1977, “Cepillín” decidió dejar el estado del norte y el éxito alcanzado allá para probar suerte en la Ciudad de México. Consiguió que la empresa Televisa le diera un programa todos los días, denominado como El show de Cepillín. Este programa era de corte educativo y cómico con artistas invitados, incluyendo algunos de talla internacional. Esta emisión permaneció 3 años; de 1977 a 1980 y se llegó a transmitir a 18 países de latino América con bastante éxito.

“Nunca te imaginas esto, en Monterrey soñaba con que ojalá la gente me quisiera y cuando lo lograste dices ‘órale’, luego vas a un monstruo como la Ciudad de México y la historia sigue desde 1977; uno entonces venía de una provincia, no sabía qué era todo esto. Siempre he mantenido este personaje inquieto, travieso, ágil, bonito”, dijo el artista.

Del programa surgieron varias grabaciones discográficas, de las cuales se escucharon canciones como “La feria de Cepillín”, “Tomás”, “En un bosque de la china”, “La gallina co-co-ua”, y 270 temas más. Por estas grabaciones obtuvo 11 discos de oro, con ventas superiores al millón de copias. En el programa, y las obras de teatro montadas por él, surgieron personalidades que después se convertirían en celebridades internacionales como la cantante Yuri, y la actriz Salma Hayek.

En el año 1987 tuvo un programa en el canal 5 de la empresa Televisa, de la ciudad de México, llamado Una sonrisa con Cepillín, con una duración de más de un año. En 1990 vuelve a trabajar en su natal Monterrey, Nuevo León, en un programa llamado Súper sábados con Cepillín, que duró un año al aire. En este programa empezaron a trabajar sus hijos, Ricardo González jr. en la producción, y Roberto González, actuando con un personaje llamado Franky. Desde el año 1982, trabajó en la compañía de circo montada por él mismo, por toda la república mexicana y los Estados Unidos, hasta 2006, año en que se retiró de dicha actividad.

Las risas llegaron y se mantuvieron luego de la difícil vida que enfrentó Cepillín, que ha contado en algunas entrevistas que su infancia se vio marcada por el rechazo en la escuela y en la familia; sin embargo, con el paso del tiempo, González se dio cuenta de que, al “ser otro”, causaba risas y el rechazo se quedaba al margen.

Fue uno de los payasos con mayor reconocimiento en la televisión y la música. El mexicano tuvo un gran número de premios tanto nacionales como internacionales como el Premio de la Asociación de Cronistas de Espectáculos (ACE) de Nueva York o las llaves de la ciudad de Puerto Rico o de Oklahoma.

Cuando recibió el premio en Nueva York dio un show que tuvo como uno de sus tres favoritos: “En primer lugar está cuando recibí el Premio ACE en Nueva York. El primero en recibirlo fue Mario Moreno Cantinflas y yo recibí el segundo. De ahí lo obtuvieron los años siguientes Raúl Velasco y los demás. El otro fue cuando encabecé el Desfile con Mickey Mouse en Disneyland, ese fue otro momento muy importante en mi vida. Y el otro fue cuando Televisa me dio a conocer en 18 países de Latinoamérica. Yo salí en 1977 y primero fui a Puerto Rico”, dijo.

Cepillín se convirtió en un ídolo de multitudes y muchos galardones llegaron a sus manos. Sin embargo, su salud le jugó una mala pasada y en dos ocasiones estuvo al borde de la muerte. Su corazón, el mismo que a diario entregaba a su audiencia infantil, le falló, pero la vida quiso que Cepillín siguiera alegrando a los niños con la ayuda de sus hijos Cepy y Franky.

“El encuentro generacional con el público ha sido muy ‘paique’, yo eso lo notaba con Chabelo que saludaba a sus cuates, los niños, y también señalaba a los papás, pero yo siempre he saludado a todo el público, a todos mis niños y mis niños también son desde los abuelos. Ese cambio ha sido más evidente para mí con la tecnología, pero me he adaptado en Instagram, Facebook, YouTube, con todo y logrando mucha respuesta, estamos en contacto directo”, dijo.

“Han pasado 46 años desde que comencé (hoy serían 50 años). Y a través del tiempo he hecho más 5 mil programas de televisión y 28 producciones musicales (entre LP y CD). He podido vivir el cambio y la evolución de la industria. Hoy me da satisfacción poder encontrar entre la audiencia a abuelos de 50 años de edad que tenían 4 años cuando me fueron a ver por primera vez. Hoy me encuentro con esos abuelos, con papás y con sus hijos de esta nueva generación”, concluyó.

Finalmente, también estuvo en el centro de la polémica en distintas ocasiones, una de las más sonadas ocurrió cuando el payasito y cantante reconoció que había trabajado con capos del narcotráfico, como Caro Quintero y Amado Carrillo conocido como “El Señor de los Cielos”.

“El artista va donde lo contratan. De repente te hablan de: ‘una fiesta acá en Hermosillo’. Vas ahí y a la hora que llegas te das cuenta que vas a una fiesta de gente que… es famosa. Me pagaron muy bien y ya”, afirmó.

“Me regaló un Centenario porque era un bautizo, ¿cómo crees que te le vas a poder ‘sacar’ a gente importante de ese nivel? No, tú llegas, payaseas, saludas. Me dieron un centenario y aparte me pagaron”, dijo.

Asimismo, afirmó que estuvo en una celebración del expresidente Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera, quien no le pagó y ni siquiera le agradeció su actuación. “Estuve en los Pinos, con Peña Nieto, un día 6 de enero, de Reyes. Con todo y La Gaviota. No solo no me pagaron: ni las gracias me dieron. Entonces, vas con un señor que se dedica al narcotráfico y te pagan, y a todo dar”, dijo.

Compartir esta información desde los siguientes enlaces:

También te podría gustar...